- La alabanza aparta nuestra mente de nuestros problemas y deficiencias, y nos ayuda a enfocarnos en Dios.
- La alabanza nos lleva de la meditación individual a la adoración corporativa.
- La alabanza nos hace considerar y apreciar el carácter de Dios.
- La alabanza eleva nuestra perspectiva de lo terrenal a lo celestial.
Extracto: Conoce tu Biblia desde la A hasta la Z (Jim George)